Todo vale en esta vida para hacer el bien y haciéndolo uno es capaz de crear en lugar de destruir. Como dijo César: “He observado, sin embargo, que la gente suele llamar imposibles a aquellas cosas que no desea hacer o bien que nunca intentó seriamente”. Ante la crisis actual del transporte aéreo y turístico, no nos queda mas remedio que trabajar si es necesario hasta con palas para apartar la nieve, la arena, cualquier cosa, aunque a veces haya que hacerlo a gran profundidad.

Las pernoctaciones hoteleras disminuyen, la demanda aérea también, todo se une y lleva al sector a una gran inestabilidad, por eso se requiere sin falta actuar con rapidez.

¿Hacia dónde va el transporte aéreo?… Yo creo que hacia una regresión, volvemos de nuevo a una situación donde las compañías aéreas son gobernadas con mano fuerte por los Estados. ¿Por qué?, se preguntarán. Porqué la liberalización ha sido una gran comedia con un  escenario dónde han aparecido nuevas compañías pero mientras las privadas se enfrentaban solas ante la panacea de la liberalización con  la complicidad de la Comunidad Europea, las estatales seguían de cerca sus pasos con una sonrisa sarcástica, esperando ver las que llegarían a buen puerto porque estaba claro que ellos seguirían jugando con reglas posiblemente distintas, pero los apoyos eran incuestionables, seguirían siendo los mismos pero disfrazados.

Hoy, compañías estatales permiten que sus pilotos hagan huelgas soterradas, mientras el sector aéreo es una sangría constante de puestos de trabajo. Ahora esos empleados de compañías estatales ya ríen a mandíbula batiente, porque vuelven a recuperar su hegemonía en el sector.

Mientras, las ‘low cost’ han relegado el transporte de pasajeros a los desplazamientos, o al mero transporte de ganado en lugar de viajes, “para convertir el hecho de que  para viajar en nuestros días hace falta ser pobre de solemnidad o actuar como si lo fuéramos”, en palabras de Juan Manuel de Prada.

Las más importantes zonas turísticas están a la caza del cliente: Canarias es un ejemplo de ello, pero si el Puerto de la Cruz, Maspalomas, etc. quieren conseguir ese merecido objetivo se olvidan siempre de lo mismo, y voy a ponerles un ejemplo: ellos han sido y son unos expertos en el cultivo del plátano. Para cultivarlo necesitan la tierra, el agua… los hoteles son el cultivo, el agua, el transporte, por lo que sin transporte no hay hoteles, pero yo añadiría más, el agua al igual que el transporte debe ser suyo, para que nadie se lleve la compañía de transporte allí dónde mas le convenga al dueño.

Francamente estas simples letras son para los que creen que la historia es maestra de la vida, como dijo Cicerón, y que esta crisis no es más que parte de la historia de la humanidad, que debería excitarnos a hacer más y recordar que siempre favorece el cielo los buenos deseos, como escribió Cervantes.

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