Etiquetas

La industria aeronáutica mundial tiene uno de los mayores retos de su historia, el precio del combustible, que ha ido escalando unas cifras mucho más rápidas de lo que nadie en el sector esperaba. El negocio actual es insostenible a los niveles actuales del precio del crudo. Hay que tener en cuenta que los precios han subido un 95 por ciento el año pasado y que ello ha tenido un impacto en la cuenta de explotación de una línea aérea del 40 por ciento.

Reducir costes, aumentar el precio de los billetes, no nos permitirán a las líneas aéreas paliar el coste del combustible. Las aerolíneas deben reducir entre otras cosas su capacidad, lo que permitiría un aumento de los precios de venta de billetes, para ello habrá que reducir un 10 ó 20 por ciento la capacidad en el tráfico doméstico, que en especial en España está saturado y tiene exceso de capacidad.

A nivel mundial habrá que dejar aviones en tierra, con lo que producirá un significativo ahorro de costes. Cuanta mayor rapidez tengamos en reducir capacidad más rápido será la obtención de beneficios.

Por último, las integraciones u absorciones de unas compañías con otras no serán eficientes, y tendrán grandes complicaciones en este ambiente actual, o lo que es lo mismo, las sinergias no bastarán para hacer frente al incremento del combustible, por lo que a mi entender, la crisis actual del crudo debería enfriar el entusiasmo por las fusiones entre compañías, por el momento.

 

Anuncios