Gracias a diferentes artículos que he publicado en esta tribuna, se me ha acusado de ser demasiado duro con el sector, demasiado pesimista. Sin embargo, cada día que pasa me reafirmo más en mis ideas. La decisión del juez que analiza el caso del accidente de Spanair, Javier Pérez, de acudir a peritos europeos para esclarecer las causas del accidente me da la razón.

Y es que siempre he mantenido que el sector aéreo está lleno de gente parcial, de envidias y rencores, y existe muy poca gente realmente objetiva e imparcial. Por ello, el juez se ha visto obligado a acudir a especialistas europeos porque en España no encontraba a nadie que fuera neutral a la hora de dar información.

Yo, particularmente me alegro de esta decisión, al igual que se mostraron contentos los supervivientes y los familiares de los fallecidos, los principales interesados en que se esclarezcan los hechos. De hecho, las víctimas elogiaron la decisión del juez de pedir ayuda a la Agencia Europea de Seguridad Aérea después del fallido nombramiento de un equipo de expertos españoles, que fueron recusados porque “no cumplían los imprescindibles requisitos de imparcialidad”. Qué país.

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