LA PERDIDA DEL GLAMOUR
En el sector aéreo en algunos colectivos todavía no han percibido que el mismo ha cambiado y seguirá cambiando dramáticamente.
Se han terminado los fichajes de personal cualificado con coches, prestamos sin intereses a cuenta de la empresa a subidas de sueldo desproporcionadas, que hacen inviable cualquier proyecto aéreo en estos momentos tan turbulentos dónde las compañías aéreas deben cambiar sus estrategias día a día y mantener sus costes a niveles muy competitivos.
Es más que sorprendente, después de la desaparición en Italia de compañías como Volare Web, Myair, Alpi Eagles, los problemas que se han suscitado a raíz de la aparición de Volotea en Italia dónde sindicatos y redes sociales se quejan amargamente de sus salarios que están en algunos casos al nivel de lo que cobra cualquier empleado en empresas de otros sectores, por lo visto aquí hay que pagar el glamour de volar y el hecho de desayunar en Milán y cenar en Bolonia.
Si comparamos la industria aeronáutica y a pesar de lo aparatosas que son sus despedidas del mercado, con otras industrias el sector aéreo a pagado y sigue pagando sueldos que hoy en día ya no se pueden pagar.
Quien tiene razón, pues yo diría que la verdad igual que el arte, está en el ojo del que la mira.
En el caso de Volotea o otras aerolíneas que pueden aparecer, tiene para mi algo importante que debemos tener en cuenta, todo crecimiento es un salto en la oscuridad, un espontáneo acto premeditado, sin el beneficio de la experiencia y no me vale que Carlos Muñoz o Lázaro Ros crearan Vueling esa es una experiencia del pasado y Volotea para ellos es un nuevo reto difícil y complicado de poner en marcha. Las reglas de juego ya no son ni serán las mismas.
No debemos poner obstáculos a aquellos que hacen importante la labor de mover como emprendedores el mundo hacia delante, y no se puede esperar que este movimiento se haga solo por los hombres perfectos.
TOMAS CANO

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