Trabajar para una gran empresa en los EAU tiene sus ventajas e inconvenientes.

Se trata de organizaciones que gozan de amplísimos recursos y fuerte apoyo institucional.
Los empleados disponen de buena formación, salarios generosos libres de impuestos y multitud de oportunidades para progresar profesionalmente.

En el paquete retributibo se incluye alojamiento, asignaciones para el pago del colegio de los niños, seguro médico y billetes de avión con descuento.

La población local siente orgullo de sus compañias aéreas y los pilotos aun gozan de cierto reconocimiento social.

Estas compañías brindan la oportunidad de volar aeronaves como el A380 o el B777 a las que difícilmente se tendría acceso en el mercado español.
Los copilotos pueden optar a las pruebas de ascenso a comandante en plazos que oscilan entre los 2 y los 5 años segun la flota y el momento en el que se incorporen. Debido a la rápida expansión son también frecuentes las oportunidades de promoción como instructores, oficiales de seguridad en vuelo o en el departamento de operaciones.

Adaptarse al nuevo estilo de vida es siempre una cuestión muy personal que depende de los lazos familiares, las amistades que se dejan atrás, las motivaciones por las que se cambia de país y trabajo, o la facilidad para adaptarse a nuevos entornos. En general, la mayor parte de los “expats” se adaptan rápidamente al nuevo entorno aunque los europeos, y especialmente los españoles, requieren de mayores esfuerzos para abandonar su estilo de vida previo.
Es indudable que la grave crisis que azota al sector en España ha permitido ahondar en las diferencias salariales facilitando aun mas la transición a este país durante los últimos años.
En una empresa en la que hay sitio para todos y los recursos abundan, la competitividad entre empleados por un puesto en la organización no es tan feroz ni requiere de cortijos que garanticen el “statu quo” de algunos. Ello no significa que no existan, pero son menos abundantes y evidentes.
Como bien reza el dicho: “En abundancia no hay guerras” y los roces son menores

Muchos hablan de la competencia desleal de estas compañías así como del combustible gratuito del que disfrutan. Algunas críticas están fundadas, si bien es cierto que otras muchas no.
Cualquier individuo que afirme que estas empresas no pagan el combustible debería familiarizarse con el término “coste de oportunidad”. La lógica del mismo indica que si se pueden obtener mayores beneficios con la venta directa de hidrocarburos que subvencionando a una aerolínea, siempre se opta por la alternativa mas rentable aun cuando se disponga de dicho recurso en abundancia. Nadie vende duros a cuatro pesetas y esta no es una excepción.
Ello no significa que no obtengan otro tipo de “subvenciones” o apoyos gubernamentales, aunque el mandato de sus dirigentes es que estas aerolíneas funcionen de la manera mas autosuficiente posible.
La clave del éxito de estas empresas radica en la determinación de sus dueños en invertir constantemente en ellas, en la mano de obra barata y en un apoyo de las instituciones absoluto. Los aeropuertos, el espacio aéreo y la regulación del sector se confeccionan siguiendo las necesidades de estas aerolíneas.

Todos estos esfuerzos por impulsar la industria aeronáutica se deben a que sus dirigentes ven en ellas el perfecto “embajador” de su país en el mundo.

En cabina se trabaja con pilotos de mas de 150 nacionalidades de experiencia previa muy diversa. Para garantizar una forma de trabajo fluída y eficiente en un entorno tan multicultural los procedimientos y la normativa de la empresa se siguen al pie de la letra restando en ocasiones algo de flexibilidad.

El entorno multicultural, la rapidísima expansión y la permanencia media de los pilotos hace que sea muy difícil establecer los lazos de amistad normales que se producen en empresas mas modestas o de entorno mas familiar como en España. Un empleado tiende a ser un número mas en una amplia lista.
Las relaciones son mas frías e impersonales, pero la mayoría de los pilotos se adaptan transcurrido un tiempo.

Los parámetros del vuelo son seguidos de cerca por la empresa de forma que los pilotos deben adaptar su forma de operar para estar dentro de los límites establecidos si quieren evitar expedientes disciplinarios. Estas empresas son conscientes de que su mayor amenaza radica en su rápida expansión y no hay margen para los excesos. Los errores son tolerados si se reportan y se demuestra buena fe. Las violaciones son atajadas contundentemente.

La relación laboral está bastante equilibrada a pesar de la ausencia de sindicatos. Las condiciones de trabajo son generosas, pero también lo son las expectativas que de sus pilotos tienen estas empresas. Las pruebas de acceso y de promoción a comandante son exigentes y basadas en las aptitudes de los aspirantes. No requieren de habilidades excepcionales ni son extremadamente complejas, pero sin duda tienen sus baremos y no están dispuestos a bajarlos ni pese a la ingente necesidad de pilotos del momento.

En general el trabajo es intenso. La mayoría de los pilotos superan las 800 horas anuales y según la flota y la fase de la expansión, algunos pueden acercarse al máximo de las 900 horas. Como suele ser habitual, el largo radio se hace mas llevadero que el corto.
No obstante, los pilotos disfrutan de 42 días de vacaciones al año por lo que se compagina un trabajo intenso con un generoso periodo vacacional.

España es un país en el que la vida social representa un componente importante de nuestra felicidad y es sin duda este apartado el que mas cuesta cubrir en los emiratos.
El clima, la cultura, la religión y la gastronomía no son obstáculo para la mayoría de los “expats” que suelen adaptarse sin mayores complicaciones. No obstante, conseguir sentirse como en casa es quizás la clave del éxito y lo único que garantiza la estabilidad en el país a largo plazo. Este es el gran reto que no todos pueden conseguir y lo que finalmente determinará los años de permanencia y la lectura final que se haga de la experiencia.

Sin duda y desde un punto de vista profesional, Emiratos Árabes es hoy uno de los lugares más emocionantes del planeta para ejercer la profesión de piloto.

Y es que en la actualidad, los Emiratos Árabes representan una gran oportunidad laboral no apta para todos los públicos…
TOMAS CANO

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