LA SONRISA

Ver la carcajada del niño, me parece imposible, no solo sonríe, ríe a carcajadas cuando su madre le bromea.
Hecho en falta esa sonrisa. Echo atrás mis recuerdos y no los recuerdo. No recuerdo haber reído como un niño alegre.
Me han pasado los años, he envejecido y quedo boquiabierto con las risas de los niños. No puedo encontrar las mías entre mis recuerdos.
Sólo me crié en un viejo hospicio y moriré de nuevo sólo y moriré de nuevo en el.
Sin ambicionar nada material, solo la risa noble, sin matices, la risa sincera que solo ellos pueden darnos.
La sonrisa del hombre es casi siempre fingida.
¿Qué será del mundo, cuando ya no queden, risas, carcajadas, sonrisas limpias, como las de un niño?, Nada, solo la Nada.
Como he podido ser tan estúpido y haberme perdido las de mis hijas.
TOMAS CANO

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