La legitima ambición tiene un fundamento, la esperanza gozosa, el optimismo sano, la confianza sin engreimiento, la seguridad de que nuestros honrados esfuerzos han de abrirnos paso en el camino de la vida hasta alcanzar la meta de nuestros anhelos.
La ambición es la espuelaa que mueve a luchar contra el destino, es el incentivo del cielo para hacer grande su realización. No es un crimen el fracaso, sino la rastrera ambición
(san Francisco de Sales)

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