Tenía necesidad de hablar con mi Maestro. Su respuesta escrita con la exquisita caligrafía de la cual era maestro fue breve y simple”¡Venga cuando este dispuesto a ello¡”.Para expresar mi necesidad escribió el hermoso simbolo del “hombre bajo el árbol” que significa descanso.
Cuando por fin me recibió, escribió un nuevo signo para describir mi condición. Esta vez la ideografía del “corazón en la ventana”, que indica ansiedad. A continuación escribió el simbolo “la mujer bajo el techo”, para demostrar el estado al cual debía tender: paz y tranquilidad. Después expuso todo esto en una párabola:
-El corazón mira por la ventana y ve lo que no comprende y desea lo que no puede obtener. El corazón se inquieta y teme.. El árbol mira pero no ve, está de pie pero no se mueve, crece pero no desea. El hombre descansa bajo el árbol y es apoyado por el tronco y protegido por las hojas y comparte la vida del árbol sin gastar la propia. La casa alberga a la mujer, la mujer encierra al hombre y la vida nace de la tranquilidad de ambos.. Por lo tanto, usted amigo mio cerrará la ventana que da al exterior y comenzará a buscar en su interior , en su verdadero ser. Se sentará en mi jardin y se transformará en un árbol..
– ¿Y la tranquilidad?
-Llegará con la luz, que solo la encuentra quien no la busca.
Le pregunté ¿Que es un rio?
-Un rio es agua que fluye desde las tierras altas a las bajas para unirse a otras aguas.
-El agua jamás es la misma, sin embargo, el rio es siempre el mismo. Entonces, ¿como el agua puede ser el rio?
-El rio es el lugar por dónde fluye el agua.
-Pero sin el agua ese lugar es un valle vacio.
-Entonces, el rio es el lugar y el agua la corriente.
– ¡Escuche¡ Tiro a un rio una rama, una piedra y a un hombre. ¿Que sucede?
-La rama flota. La piedra se hunde. El hombre nada o se ahoga.
-¿Y el rio?
Cambia, pero es siempre el mismo.
-¡Aunque el hombre nade o se ahogue?
-Aunque el hombre nade o se ahogue.
-¿Y al rio le importa lo que hace el hombre?
– No, solo al hombre le importa.

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