La resistencia global hacia las compañías aéreas del Golfo está creciendo como se vio durante el ciclo de noticias de la semana pasada. Mientras que American Airlines, Delta Air Lines y United (conjuntamente los “US3”) en Estados Unidos y Air France-KLM y el Grupo Lufthansa en Europa han adoptado una postura bien documentada contra Qatar Airways, Etihad Airways y Emirates Airline (colectivamente el “ME3”), finalmente las voces más pequeñas han comenzado a emerger como un creciente coro de oposición, y es que en aviación nadie puede dormirse de lo contrario tu competencia te arrastra sin piedad hasta dejarte fuera del negocio aéreo.

El miércoles, vimos que la no tan pequeña Avianca pedía al gobierno colombiano que rechazara una propuesta de los Qatari para tener Cielos Abiertos. Consciente del impacto financiero que los cielos abiertos de los pequeños Estados del Golfo han tenido en el mercado intercontinental de Estados Unidos, Avianca dijo que cualquier acuerdo bilateral tendría que basarse en una “reciprocidad real y efectiva”. La pregunta aquí es, ¿cómo se garantiza la “reciprocidad efectiva” con un país cuya única puerta de enlace principal – Doha – se utiliza más como un punto de tránsito que como un destino final?. Ultimamente hay que perdonar a los ejecutivos de Avianca por decir semejante sandez, como va a volar Avianca a Doha, que tráfico tiene desde Sudamérica hasta esos inhóspitos parajes, cuando las compañías del Golfo no le dejarán operar y le impedirán pasar por Doha, o Dubai y alcanzar Europa o Asia

En enero, el gobierno de Kenia retiró la autorización de Emirates para efectuar un tercer vuelo diario entre Dubai y Nairobi sobre la base de que quería “asegurar la paridad en el ejercicio de los derechos concedidos”. Aunque la medida inicialmente se dirigió a la compañía con sede en Dubai, pronto se amplió a otras treinta y cuatro líneas aéreas extranjeras que buscan aumentar sus frecuencias a la capital keniana. Y el secretario principal del Ministerio de Transportes de Kenia, fue bastante contundente por el motivo de lo que esconden Emirates, Qatar o Etihad. Su misión es proteger a la aerolínea nacional Kenya Airways, que ha estado luchando por recuperarse después de continuas pérdidas.
La competencia es de suma importancia debe haber competencia para favorecer a los usuarios, pero una competencia Leal si la competencia no es Leal, o sea Desleal, paulatinamente intenta alcanzar el monopolio una “dictadura”, del transporte aéreo que haría muchísimo daño a la aviación mundial.
Hablando de competencia, debo manifestar que últimamente que tengo que viajar al Caribe, Iberia sigue siendo Iberia. Su servicio, puntualidad y amabilidad.
Iberia a sido en nuestro País para todos nosotros los profesionales del sector un “referente”; y me alegro de poder decir que lo sigue siendo, buena labor la que ejercen los hombres y mujeres de Luis Gallego, a pesar de la competencia la linea aérea española mantiene un “standard” de servicio que muchos deberían intentar imitar.
Tomas Cano

Anuncios