Muchas veces no paro de reir, y por más que lo intento no puedo dejar de hacerlo. Se dicen tantas obviedades en las redes sociales que abruma no haber leido más.
Respeto a los llamados gurus, coach, inspiradores emocionales y especialistas en recursos humanos. Tienen su derecho a expresar sus ideas  y lo respeto, también  a ganarse la vida con su labor, ya sea  en la empresa, como ayudando a mejorar la  vida de muchas personas.
Pero que pasaría si leyeramos más, libros, no es lo mismo leer un libro en papel, que de forma digital.
La cantidad de frases, manidas que aportan en sus conferencias abruma, simplemente porque la inmensa mayoría de nosotros no ha leido suficiente.
Yo por ejemplo no he leído lo que debería, lo que  con el tiempo  habría tenido  que haber leido, pero lo intento diariamente, me ayuda a encontrarme a mi mismo.
Hoy intento con estas letras dedicar un tiempo a refrescar todo aquello que he leido y francamente no recuerdo de quien ya que son apuntes de una libreta.
Engullimos de un sorbo a veces la mentira, que nos adula y bebemos gota a gota, la verdad, que nos amarga.
Las grandes masas sucumbirán, más facilmente a una gran mentira, que a una pequeña.
La verdad se corrompe tanto con la mentira, como con el silencio, y de esto último yo tengo una gran experiencia.
Por que los hombres o la humanidad emplean la mitad de su vida en hacer miserable la otra mitad.
Llamo rumiantes a los hombres que se pasan, rumiando la miseria humana.

Si tienes conocimiento, deja que los otros enciendan, sus velas en él.

Por último, muchos soñamos. Muchos de nuestros sueños, al principio parecen imposibles. Y entonces parecen inprobables. Y luego gracias a nuestra voluntad, se convierten en inevitables.

No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr sobre los escombros y al final destapar el cielo. (Mario Benedetti)

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