En una sociedad, enferma que necesita la atención constante de psicologos, psiquiatras, y de administrarse via oral prozac. Los Gurus, expertos en liderazgo, innovadores empresariales,  nos enseñan a pelear a querer más a llegar más lejos y sin darnos cuenta cometemos Hibris.

En un mundo loco por llegar más arriba, por alcanzar altas cotas de éxito en nuestro trabajo y vida social, perdemos sin darnos cuenta la esencia de la vida. Y solo hago esta reflexión a todos los que estamos obsesionados con con todo ello, subyugados con nuestras redes sociales, sin contacto humano, solo el justo,dónde ya no se lee ni se charla con los amigos reunidos, en cualquier lugar. Y a veces lo que leemos en la red social es que un Gurú, nos informa de que no puede admitir más invitaciones a conectar con él porque son ya muchas. Yo me pregunto tantos enfermos del pecado de Hibris hay entre la sociedad humana.

 

La persona que comete hibris es culpable de querer más que la parte que le fue asignada en la división del destino. La desmesura designa el hecho de desear más que la justa medida que el destino asigna. El castigo a la hibris es la némesis, el castigo de los dioses . Puedes observar cómo la divinidad fulmina con sus rayos a los seres que sobresalen demasiado, sin permitir que se jacten de su condición; en cambio, los pequeños no despiertan sus iras.
El ser humano no se da cuenta de que las moiras controlan el metafórico hilo de la vida de cada ser humano, desde el nacimiento hasta la muerte y aún después en el Hades.  La concepción de la hibris como falta determina la moral griega antigua como una moral de la mesura, la moderación y la sobriedad, obedeciendo al proverbio pan metron, que significa literalmente ‘la medida en todas las cosas’, o mejor aún ‘nunca demasiado’ o ‘siempre bastante’. El hombre debe seguir siendo consciente de su lugar en el universo, es decir, a la vez de su posición social en una sociedad jerarquizada y de su mortalidad ante los inmortales dioses.

Seguro que muchos se preguntarán, ¡pero que estupidez¡, el hombre esta dejando de creer en los valores que la vida nos aporta, pronto las redes sociales habrán desplazado a las religiones y sus dioses, y lo que es todavía más grave, el hombre habrá dejado de creer en la humanidad.

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