Yo hoy en día sigo, recomendando a aquellos que quieren escuchar, que muchos de nuestros problemas cotidianos están escondidos en la filosofía. Incluso aquellos tan cotidianos como los que tenemos en la empresa, dónde trabajamos. Y no deberíamos necesitar gurús, motivadores emocionales y un largo y tortuoso sin fin de charlatanes.
Todos buscamos la verdad, a nuestros problemas, pero la verdad está en el fondo de un abismo.
La filosofía nace en Asia, allí se forjaron las primeras ideas, y allí fué el fundamento de lo que llamamos filosofía.
Todos buscamos un sabio, para poder dirigir nuestras empresas, para motivar a nuestros empleados, para motivarnos en nuestras propias vidas. Pero como decía Empedocles “Para encontrar un sabio es menester serlo”.
Les cuento hoy brevemente la historía de Zenón.
Zenón conspiró contra Nearco, que había usurpado la tiranía de la ciudad de Eléa. La conspiración fue descubierta y Zenón puesto en el tormento, y preguntado sobre sus cómplices, nombró a todos los amigos del Tirano, para hacerles victimas de su ferocidad y dejarle sin apoyos.
Nearco después de haberlos hecho morir, le preguntó si sabía de otros culpables, el contestó “Tu mismo que haces infeliz a tu pueblo.
Cuanto se puede extraer de estas historias para nuestra vida actual. Pocos hay hoy en día,  que le dirían a su histérico jefe, los nombres de sus hombres más cercanos como responsables de su forma dictatorial en la dirección de su empresa o su departamento, de aquellos que no son más que sus serviles servidores.
En fin los discursos de los charlatanes, no son más que las sombras de sus propias acciones y muchos hombres, no todos , hablan bien y obran mal.

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