“La noche parió sin acostarse con nadie”; Parió a las Moiras vengadoras. Implacables las tres hermanas.
Si supieramos más sobre su existencia o tal vez más sobre lo que ha preocupado a la Humanidad. Viviríamos cada minuto de nuestra vida con mayor intensidad.
Nuestras vidas están en manos de las tres viejas hilanderas, que se encargan de trazar la urdimbre de la existencia de los humanos.
Cada vida es simplemente una hebra de lino. Así de frágiles somos. Cada hebra de lino sale de la rueca de Cloto, es medida por la vara de Láguesis y sufre el corte de las tijeras de Átropo, cuando llega la hora de la muerte.
Recordad pues todos y decirme ¿Que planeáis hacer con vuestra vida salvaje, preciosa, y corta?. Porque, dónde no corre el tiempo , no puede haber espera.
Para que demorar nuestra vida, tanta dilación, demora y aplazamiento.
Utiliza, la impaciencia, por vivir cada momento, para amar, reir, llorar. Utiliza el poder de la inteligencia que todos poseemos, nuestra mente, el razonamiento, y el juicio, para entender que las Moiras, siguen en la oscuridad,  en silencio midiendo la hebra de lino que nace de la rueca de Cloto.

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